Uno de los problemas de salud que aparecen de forma más frecuente en los adolescentes, adultos mayores y niños, son las caries en los dientes. En este caso, deben ser tratadas a tiempo, para evitar que se extiendan y afecten las capas que son más profundas.

Las caries ocasionan un dolor de gran intensidad, además de infecciones y hasta pérdidas de las piezas dentales. Es por ello, que existen diversas maneras de prevenirlas, siendo de gran relevancia la consulta frecuente al dentista.

¿Qué son las caries?

Las caries se conocen como aquellas zonas que se encuentran afectadas permanentemente en la superficie de los dientes, las cuales se convierten en orificios pequeños. 

En este caso, las caries son causadas por una mezcla de diversos factores, como es el caso de las bacterias que se encuentran en la boca, una limpieza dental deficiente y la ingesta de bebidas azucaradas, y bocadillos frecuentemente.

Las caries se catalogan como de uno de los inconvenientes más habituales en el área bucal y se presentan de igual manera en los adolescentes, niños y adultos mayores.

Cómo tratar una caries

¿Cómo se trata una caries?

Existen diversas maneas para tratar las caries, y a continuación te daremos más detallaremos:

  • Tratamientos con flúor: cuando una caries está empezando a presentarse, este tratamiento puede ser de gran ayuda para lograr la restauración del esmalte dental.
  • Empastes: también conocidos como restauraciones, se consideran como una alternativa principal de tratamiento, sobre todo cuando las caries ya han pasado de la primera etapa.
  • Coronas: en caso de tener dientes debilitados, existe la probabilidad de que sea necesaria una corona.
  • Endodoncia: cuando la caries alcanza la pulpa dental, es necesario que se lleve a cabo una endodoncia para poder reparar y mantener un diente, evitando que sea extraído.
  • Extracción de los dientes: existen casos en los que los dientes poseen caries de gravedad, los cuales no pueden ser restaurados, por lo que deben ser extraídos.

Cómo prevenir las caries

Para prevenir las caries se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Cepillarse con pasta dental con flúor después de beber o comer: los dientes deben cepillarse por lo menos dos veces al día o después de cada comida.
  • Enjuagarse la boca: en caso de que el especialista determine que tienes riesgo de presentar caries, existe la posibilidad de que te aconseje el uso de enjuague bucal que contenga flúor.
  • Consultar de manera regular el dentista: hacerse limpiezas dentales con profesionales y exámenes en la boca de manera regular ayuda a que se puedan prevenir inconvenientes o se logre detectarlos.
  • Considerar el empleo de selladores dentales: los selladores son recubrimientos plásticos para la protección, los cuales son aplicados en superficie de los dientes traseros.
  • Evitar beber y comer frecuentemente: cuando se come o se toman bebidas que no son agua, se está contribuyendo con las bacterias de la boca en la producción de ácidos que destruyen el esmalte de los dientes.

¿Las caries en dientes de leche hay que tratarlas?

Muchas personas consideran que no se requiere atención en las caries que aparecen en los dientes de leche, debido a que creen que como estos se van a caer para posteriormente ser sustituidos por los dientes definitivos.

Pero esto no es correcto, ya que los dientes de leche deben estar en buen estado para que el niño pueda masticar bien los alimentos y además son esenciales para hablar y pronunciar de manera correcta las palabras mientras están aprendiendo.

Además, las bacterias que ocasionan las caries presentadas en los dientes de leche, pueden afectar los dientes definitivos cuando aparezcan, puesto que estos se encuentran debajo, causándole manchas o daños.

Caries en el embarazo

Las mujeres cuando están en el proceso de gestación, pueden presentar un mayor riesgo de tener caries, ya que se alimentan con mayor frecuencia para conseguir evitar las náuseas.

En este caso, si no son tratadas las caries a tiempo, pueden provocar dolores en los dientes hay que hacer una extracción, por el hecho de que las bacterias pueden llegar a la pulpa dental.