El cepillado más importante del día es el que hacemos después de cenar. Es que, durante las horas que dormimos no generamos saliva, lo cual es beneficioso para la proliferación bacteriana. 

Por eso, la importancia de cepillarse los dientes por la noche es total, porque la flora bucal no se mueve ni limpia durante el tiempo que estamos dormidos.

Podríamos decir que el cepillado nocturno es obligatorio: si tenemos esta rutina, el movimiento de bacterias se reducirá y no aprovecharán la sequedad bucal nocturna. De este modo, se reduce la agresión sobre el esmalte de los dientes.

¿Qué pasa si me acuesto con los dientes sucios?

Si te vas a dormir sin lavarte los dientes, verás cómo se endurece la placa de tu boca, que se calcifica transformándose en sarro, el cual no podrás eliminar con un simple cepillado, y por ende necesitarás un tratamiento en el dentista.

Si te acuestas con los dientes sucios, las encías considerarán la placa como si fuera una infección, alertando y poniendo en marcha al sistema inmunitario. Más grave aún es el retroceso de las encías, que provocará la destrucción de tejidos sanos de las encías.

Si este mal hábito se alarga en el tiempo, se empieza a destruir el hueso que sostiene tu dentadura y el alejamiento de las encías derivará en dentina, tornando tus dientes en un color amarillento. Además, las bacterias camparán a sus anchas con el dolor y molestias que ello puede conllevar.

¿Cuántas veces es lo correcto lavarse los dientes?

Las asociaciones de higiene dental recomiendan cepillarse los dientes dos veces al día durante dos minutos y con pasta de flúor

Cada vez que lo hagas, colaborarás en la eliminación de alimentos y la placa bacteriana, protegiendo el esmalte de los dientes.

A lo largo del tiempo ese ácido puede dañar el esmalte, generando caries. Por eso, es importante lavarse los dientes por lo menos dos veces al día. 

Para saber cuándo hacerlo, debes considerar tus hábitos alimenticios y horarios. Si tomas un alimento ácido, es mejor que esperes unos minutos para luego cepillarte.

Si sufres de artritis que te impida sostener el cepillo, hazte la limpieza con uno eléctrico. Además, está demostrado que los cepillos eléctricos eliminan la placa bacteriana con mayor efectividad, que los cepillos convencionales.

Cepillarse los dientes

¿Qué pasa si te lavas los dientes solo una vez al día?

El 20% de la población solo se cepilla los dientes una vez al día. Resulta tentador el limpiarse los dientes solo una vez durante el día, debido al frenético ritmo de vida que llevamos, o tras una noche de fiesta, pero es indispensable hacerlo al menos dos veces y si se utiliza hilo dental, ¡mucho mejor!

Si te cepillas los dientes solo una vez al día, no tardarás en desarrollar caries, aparte de provocar otros males más graves como por ejemplo la gingivitis o la periodontitis; tus encías se pondrán rojas e inflamadas y abundará el sangrado al cepillarte.

¿Cuál es el cepillado de dientes más importante del día?

El lavado de dientes más importante del día es el previo a ir a la cama. Como ya dijimos, cuando estamos dormidos dejamos de usar la saliva, la cual es el elemento más importante en la lucha contra las bacterias de la boca.

La lengua es la que limpia la placa de modo mecánico y la saliva colabora en la disolución de los ácidos bacterianos. 

Por eso, el cepillado nocturno es el más importante del día y si no tenemos esta costumbre, las bacterias atacarán nuestros dientes produciendo malos olores y problemas más graves como enfermedades.

Cómo evitar el avance de la caries

Los factores de riesgo para la aparición de caries son:

  • Consumo excesivo de azúcar, bebidas azucaradas y alimentos ácidos.
  • Mala higiene por mal cepillado o deficiente regularidad.
  • Medicamentos que llevan azúcares añadidos como sacarosa.

Para prevenir la caries y lograr evitar su avance, sigue estos consejos:

  • Cepíllate los dientes al menos 2 veces al día durante 2 minutos.
  • Usa una pasta de dientes que tenga flúor.
  • Utiliza hilo dental para eliminar bacterias donde no llega el cepillo.
  • No te olvides del enjuague bucal adecuado.
  • Sustituye el cepillo cada tres meses.
  • No consumas bebidas ni alimentos azucarados.
  • Ten una dieta equilibrada y variada y bebe agua tras las comidas.
  • Deja el alcohol y el tabaco y visita a tu dentista.